Cervantes en Valencia

Texto basado en la noticia de Las Provincias de 23 de abril de 1967 por Vicente Vidal Corella

grabado 'Padres de la Redencion' compuesto por dos grupos de personas enfrentadas (europeos de una orden cristiana a la izquierda y musulmanes a la derecha) intercambiando objetos.

Valencia de otrora

Encarcelado Cervántes en Argel hizo este amistad con el mercader valenciano Onofre de Exarch, al que pidió ayuda para salir de prisión conjuntamente con sus compañeros. La trama fue descubierta y el mercader tuvo que huir en su fragata, regresando a Valencia. Al cabo de un tiempo, otro mercader valenciano llamado Hernando de Torres, amigo de Onofre de Exarch, fue el encargado de llevar a cabo el "rescate" de Cervantes y sus compañeros gracias a la capacidad de negociación de Hernando y al dinero que ofreció por ellos.Esto permitió a Cervantes abandonar las tierras argelinas el 24 de octubre de 1580.

El barco que los transportaba los llevó hasta Denia, donde se podría decir que besaron el suelo de la alegría que supuso regresar a su tierra. Su fervor religioso, además, les llevó a encaminarse a la iglesia para rezarle a la Virgen para agradecerle el milagro de su rescate. Días más tarde alcanza Valencia y participa en la procesión que celebraba la redención de los cautivos. Ésta consistía en la entrada de una serie de personas que actuaban como "redimidos", seleccionadas previamente por solicitud al virrey y dada la licencia para ello, y eran acompañados por los religiosos de la Orden que los redimía, rodeados sonidos de trompeta y atabales. A los redimidos no se les tapaba la cabeza y en el pecho llevaban el escapulario de la orden que le había redimido y caminaban por la calle del Mar hasta la iglesia mayor donde oían misa y sermón.

 

Cervantes estuvo en Valencia durante mes y medio bajo la protección y ayuda de los comerciantes valencianos Onofre de Exarch, los hermanos Baltasar, Hernando de Torres y Juan Fortuny la familia de Cervantes pudo reunir cierta cantidad de mercancías, venderlas y, a su vez, conseguir cobrar una antigua deuda. Este dinero fue usado para pagar lo que costó su rescate.

Mientras estaba en Valencia Cervantes pasó por la librería de Juan de Timoneda en la plaza del Alls, cercana a la plaza de la Merced, y donde estaba situado el convento de la Orden. Timoneda, además de tener la librería, era editor, poeta y coleccionista de libros. Cuentan los cronistas que allí conoció Cervantes obras de autores como Andrés Rey de Artienda, Cristóbal de Virués, Gaspar Aguilar, Francisco Tárrega, Gaspar Gil Polo y Guillem de Castro, con el que mantuvo una relación cordial de amistad. Guillem de Castro sería el que llevaría al teatro obras de Cervantes como «El curioso impertinente» y «Don Quijote de la Mancha».

mapa de Valencia del siglo XVII