Nadie sabía nada de él hasta que en 1910 un pintor y restaurador de cuadros, el valenciano José Albiol, se reúne con el presidente de la Biblioteca Nacional de España y le cuenta que hace tempo que posee un lote de cuadros adquiridos en Sevilla y entre ellos se encuentra uno que parece ser un retrato de Cervantes.
El director de la BNE, acude a verlo y queda convencido de su autentcidad, porque hasta ese momento sólo podíamos intuir cómo era el rostro de Cervantes por descripciones escritas. La primera descripción escrita data de 1580. Es por tanto una descripción que se la hace en vida.
Tan solo dice:
“...mediano de cuerpo, bien barbado, estropeado del brazo y mano izquierda” —Anónimo
La segunda descripción escrita la escribe Lope de Vega pero tan solo dice de él :
“...unos anteojos de Cervantes que parecían huevos estrellados mal hechos”—Lope de Vega
La tercera descripción es el propio Cervantes quien la redacta. Es él mismo quien se describe y dice:
“... rostro aguileño, de cabello castaño, frente lisa, de alegres ojos, y de nariz corva, aunque bien proporcionada; las barbas de plata,... bigotes grandes, la boca pequeña, … la color antes blanca que morena” —Miguel de Cervantes Saavedra
Esta descripción que hace Cervantes de sí mismo, la conocía el presidente de la Biblioteca Nacional y los rasgos que se nombran coinciden con los que aparecen en el cuadro de Juan de Jáuregui. Es por eso por lo que queda convencido. Y además porque José Albiol no le pide dinero por el retrato sino que le dice que su intención es donarlo ya que es el único retrato fable de Cervantes.
En 1912 se anuncia con gran boato que, por fn, tenemos una imagen real, un retrato fable, de un pintor que seguramente le hizo un retrato en vida. Hubo quien no quedó muy convencido, pero sólo muy posteriormente se hicieron pruebas con métodos más precisos y se descubrió la falsedad. Aunque el cuadro contenía pigmentaciones antguas también había otras muy recientes.
Pese a su evidente falsedad, como no disponemos de otro, hoy fgura ni más ni menos que presidiendo el salón de plenos de la actual Real Academia de la Lengua.